En este curioso local confluyen un café y un estudio de arquitectura, que montaron Elisa Fernández y su compañera Ana, cuando se asociaron con Juan Aragón, actor y cocinero. En El Arquibar: La Traviesa de Conde Duque, ofrecen platos caseros, repostería artesana, cócteles e incluso cerveza propia, en un ambiente donde se mezcla su pasión por la arquitectura y el interiorismo con la gastronomía.

Por 18€ sirven uno de los brunch más completos de Madrid: zumo de frutas natural, surtido de bizcochos y madalenas, embutidos, quesos y pan variado y para terminar platos calientes como las omelettes elaboradas por Juan.