El hermano menor del Bar Carmencita cerca de Conde Duque, La Gringa, es un local cuyo plato imperdible son los huevos benedictinos, que podrían definirse como escalfados y que se sirven con un bagel, beicon, salmón o aguacate  y salsa holandesa.

La carta propia de La Gringa incluye platos mexicanos, estadounidenses y españoles, toda una prueba de la fusión cultural que ha alcanzado su dueña, Isabel Job Álvarez, hija de madre española y padre americano (de Arizona). “Solo hacemos cinco platos muy simples; pero muy ricos y muy americanos. A la gente le gusta venir porque se siente a gusto”, dice la gringa que todos quieren conocer.