Muy cerca de Alonso Martínez encontramos la representación madrileña de Pomme Sucre (que ya contaba con un conocido local en Gijón), el local con el que el pastelero Julio Blanco ha decidido enseñarle a Madrid de lo que es capaz con sus creaciones. El asturiano tira de creatividad y de buen gusto para ofrecernos productos tan tentadores como sus pasteles, tartas, productos de bollería o el que está considerado por muchos como el mejor panettone de la capital. Sus colecciones de bombones también están mereciendo todos los elogios.